La manzanilla, esa pequeña florecilla que nos regala la naturaleza, brinda al organismo un sinnúmero de beneficios para mantener una buena salud. Principalmente suministrada en té, la manzanilla puede también sanar el cuerpo humano a través de pomadas, baños de vapor y compresas.
Esta flor forma parte de la familia de las margaritas, por ello su gran similitud con ellas. Existen tres clases, la bastarda o manzanilla de los campos, la romana o común y la alemana o dulce, esta última es la más utilizada por sus propiedades curativas. Se puede encontrar en lugares secos y soleados, al borde de los caminos.
Usos
- Para baños de vapor. El agua caliente mezclada con manzanilla sirve para desinflamar los senos nasales, oídos, calmar el asma y la sinusitis y aliviar varios dolores, como el de la garganta.
- Sirve como purificador de sangre, lo que repercute en una disminución de colesterol en las arterias.
- Estimula el sistema anímico, combate la depresión.
- Produce jugos intestinales, calma el nerviosismo y el estrés.
- Las mujeres la utilizan para prevenir cólicos menstruales y en períodos irregulares.
- Alivia el estreñimiento en bebes y adultos y algunos trastornos digestivos, como diarrea, náuseas, indigestión, gases intestinales y pérdida de apetito.
- Su mezcla con otras hierbas funciona contra enfermedades del hígado, la vesícula biliar, los cálculos renales y el hígado graso.
- Baja la inflamación en la piel, sirve como antiséptico en ungüentos y cremas para aliviar la irritación de piel, quemaduras y hemorroides.
- La manzanilla tiene propiedades antimicrobianas y fungicidas.
- En la gastronomía se utiliza como ingrediente para dar sabor a una gran variedad de platillos y bebidas.
Cuidados
Las mujeres no deben beber té de manzanilla durante el embarazo y la lactancia, se cree que produce aborto involuntario en los primeros tres meses de gestación. No se debe ingerir en exceso porque puede ocasionar vómito.
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